Comunidad Infantil
Descubrimiento, convivencia y diversión.
En la comunidad infantil es donde se comienza a crear el vínculo entre la experiencia física y el aprendizaje. Durante esta etapa, se potencia sobre todo las dimensiones sensoriales y de psicomotricidad.
El objetivo es comenzar a facilitar la autonomía de las niñas y los niños a través del movimiento y el contacto directo con diferentes «sensaciones». Ya sean texturas, pesos, formas, materiales… Es un periodo muy hermoso donde mente y cuerpo se preparan y se abren a todas las posibilidades.
¡Yo solo! Empieza la autonomía
En cuanto su capacidad física lo permite, comienzan a trabajar la vida práctica, la autogestión y la resolución de conflictos. Desde una cocina adaptada para ayudar a la hora del desayuno, hasta una zona de descanso por si apetece una siesta, pasando por dinámicas específicas de educación para la paz. Todo está pensado para facilitarles la participación directa en la vida en comunidad de manera autónoma.
En contacto con la naturaleza
También es el momento de comenzar a relacionarse con la naturaleza. Para ello cuentan con un área independiente de jardín, con arenero, huerto y pradera. En estos espacios, existen dinámicas y presentaciones específicas que permiten a los niños y niñas seguir aprendiendo al tiempo que disfrutan de la naturaleza.
Áreas de aprendizaje.
Alimentación autónoma
Algo tan sencillo como comer solos, servirse agua si tienen sed, preparar fruta esconde una gran cantidad de aprendizajes diferentes. Sin embargo lo más importante es la sensación de autonomía y libertad que adquiere el niño, que luego se ve reflejada a la hora de afrontar nuevos retos.
Psicomotricidad
El primer paso hacia la autonomía es sentirse capaz y seguro físicamente. Nuestras instalaciones están preparadas para cubrir todas las etapas de desarrollo físico desde las primeras etapas de desplazamiento (reptar, gatear, andar), ejercitan los músculos (trepando, corriendo…), la psicomotricidad (empujar/arrastrar, agarrar un vaso…) y la consciencia de su propio cuerpo (qué tamaño tengo, qué fuerza aplico…)
Desarrollo Sensorial
Trabajamos de manera constante el refinamiento de todos los sentidos como una de las claves del proceso de aprendizaje. El tacto, el oído, la vista, el olfato y el gusto son mecanismos de percepción que trabajan conjuntamente a la hora de aprender.
Aquí los ponemos todos en marcha tanto de forma individual como conjuntamente.
Lenguaje y comunicación
El trabajo con el lenguaje es continuo. Mediante cuentos, conversación, actividades, el jardín… cualquier oportunidad es óptima para que los niños y niñas aprendan a expresarse, mejoren su vocabulario y practiquen la dicción. Esta es la base de su educación tanto emocional como cognitiva.
Gracia y cortesía
Ser cuidadosos, delicados, controlar el movimiento y el volumen de la voz… y otros muchos detalles a través de los cuales los niños y niñas aprenden a «saber estar» en cualquier lugar. Desde la amabilidad hasta la delicadeza al andar, todo influye para crear un ambiente de respeto, trabajo y convivencia.
Esfínteres e higiene personal
Aquí fomentamos una transición natural y respetuosa del pañal al W.C. Para ello, además de ayudarle a reconocer cuándo tiene que ir al baño, se aprenden otras rutinas de higiene, aseo personal y cambio autónomo de ropa, que le permitan sentirse capaz pase lo que pase.





