En educación infantil, Montessori enfatiza el aprendizaje a través de los cinco sentidos, no sólo a través de escuchar, ver o leer.

En el ambiente preparado Montessori aprenden a su propio ritmo individual y de acuerdo a su propia elección de actividades y con cientos de posibilidades.

No tienen la obligación de sentarse y escuchar una lección o rellenar una ficha todos a la vez, sino que se dedican a actividades individuales o de grupo (en el que quiere estar), con los materiales que se le han presentado  en una relación uno a uno  con la guía (que sabe lo que cada niño está preparado para hacer y presenta los materiales en consecuencia).

De esta forma, el aprendizaje es un emocionante proceso de descubrimiento, lo que lleva a la concentración, la motivación, la auto-disciplina y el amor por el aprender.